quinta-feira, 7 de fevereiro de 2008

Juan Gelman: "Ninguna mano humana podrá cortar el hilo con la poesía"


La paradoja que entraña querer olvidar y recordar al mismo tiempo recorre las páginas de Mundar, el último poemario del escritor argentino, al que la poesía no le sirve de consuelo para olvidar su propia tragedia ni la ajena.



EN COMPAÑIA DEL DOLOR. "Con el paso de los años se convive mejor con el dolor, pero cada tanto asoma la cabeza. No puede ser de otro modo", se confiesa el poeta argentino.
1 de 1

"La única forma de cerrar la herida y poder olvidar de verdad es que se haga justicia", aseguró en una entrevista con la agencia española EFE el poeta que fue galardonado en diciembre pasado con el Premio Cervantes, el Nobel de las letras españolas.

Desde su casa en Ciudad de México, Gelman reconoce que "con el paso de los años se convive mejor con el dolor, pero cada tanto asoma la cabeza. No puede ser de otro modo".

Gelman sabe lo que es el sufrimiento y el dolor. Al comienzo de la última dictadura, su hijo Marcelo, de 20 años, y su nuera, Claudia García, de 19, fueron secuestrados por militares argentinos cuando ella estaba embarazada de siete meses.

Marcelo fue asesinado y Claudia figura en la larga lista de desaparecidos de la dictadura. Una palabra, la de "desaparecidos", que encierra en realidad "cuatro hechos: el secuestro, la tortura, el asesinato y la desaparición de los restos", dice el escritor.

Tras 23 años de intensa búsqueda, Gelman encontró a su nieta en Uruguay, donde había sido criada por la familia de un policía. La joven ha salido luchadora como su abuelo y ha pedido a la justicia uruguaya que reabra el caso de su madre.

"Es una mujer muy valiente que con todas las dificultades que uno puede imaginar, aceptó su nueva identidad, cambió sus apellidos por los de sus padres y ha firmado conmigo varias denuncias penales. Está empeñada en encontrar los restos de su madre, como yo mismo", describe.

"En Argentina hay miles de familias que no saben qué ha pasado con sus seres queridos y aunque se ha comenzado a hacer justicia, los militares siguen escudados en un pacto de silencio, y así es imposible olvidar. Queda mucho por hacer", asegura.


El refugio de la poesía


Aficionado a los neologismos, Gelman se muestra ambiguo cuando se le pregunta por el sentido de Mundar. Al "verbalizar" el sustantivo "mundo", quizá quiera expresar su actitud abierta para aprovechar lo mejor de las culturas de otros países o quizá "todo lo que el lector imagine", se desentiende.

Lo de inventar palabras no es nuevo; "ya estaba en los clásicos, como en ese soneto de Lope de Vega donde dice "siempre mañana y nunca mañanamos". O en Cervantes, cuando habla en El Quijote de "caminar asnalmente", recuerda el argentino.

"Lo que me consuela de la poesía es que viene del fondo de los siglos y ningún desastre natural o de mano humana ha podido jamás cortar ese hilo", señala Gelman.

El próximo 23 de abril recibirá el Premio Cervantes de manos del Rey Juan Carlos, pero aún no sabe de qué tratará su discurso. Mientras, procura encontrar tiempo para escribir y espera que "la señora", como él llama a la poesía, siga visitándolo.



Fuente: EFE

Nenhum comentário: